
La historia de la comarca del Alt Camp se
remonta a la prehistoria y esta plegada de vicisitudes.
La población prehistórica en el Alt Camp se remonta al paleolítico, se
trataba de nómadas que vivían en grutas (Cueva del Pont de Goi y la gruta de
Picamoixons, ambos en el termino de Valls). El neolítico, se caracteriza por la
introducción lenta de la agricultura y de la ganadería (cueva del Garrofet, en
Querol). En la edad del bronce ya hay unos asentamientos considerables en la
comarca (cuevas sepulcrales del Cau d'en Serra, en Picamoixons; cuevas del
Bosquet, dels Moros, de la Moneda y Avenc de les Abelles, todos en Mont-ral;
cueva del Mas del Gat, en Figuerola).
Se han encontrado restos ibéricos en la Cueva del
Garrofet (Querol) y en asentamientos rurales, como el Degollat y la Lloera
(Alcover), la Punta Coroneta (Mont-ral), los Garràfols (Vallmoll) y los más
importantes son los del Vilar (Valls), ocupado desde el siglo IV hasta
principios del s. II aC; y los hornos ibéricos de Fontscaldes (Valls) y de la
Finca d'en Gori (Vila-rodona).
Los romanos cambiaron las costumbres de los pueblos ibéricos y de los antiguos
pueblos elevados se pasó a vivir en villas en la llanura, sólo en el actual
termino de Vila-rodona hay 25 de censadas y hay constancia en otros lugares.
Aún se conservan restos de algunas de estas villas y se ha encontrado material
en diversos sitios. El edificio más significativo es el monumento funerario del
Columbario de Vila-rodona del siglo II dC.
LA
EDAD MEDIA .-
De la ocupación árabe de la comarca se sabe muy poco.
Sabemos que a finales del siglo X los condes de Barcelona controlaban parte de
la comarca, durante este tiempo y principios del siglo XI hay documentación de
cesiones de tierras a los nobles y posteriores colonizaciones. Pero no es hasta
la expulsión de los musulmanes de las Montañas de Prades y de Siurana que el
trabajo de repoblación fue en aumento.
Referente a la asistencia sanitaria, el 1259 se edificó el primer hospital
documentado en Valls y hasta el siglo XV hay constancia de tres más.
Con la repoblación aparecieron todos los pueblos del
Alt Camp, y Valls destacaba como la ciudad con más empuje del territorio, por
este motivo el rey Pere el Catòlic concedió, el 1210, el mercado semanal de
los miércoles, que aún perdura. El 1309 pernoctó en el castillo de Valls el
rey Jaume II. Durante el siglo XIII y XIV hay constancia documental de
fortificaciones en forma de murallas en Vallmoll, el Milà (1246) y Alcover
(1313).
LA
EDAD MODERNA .-
Entre el 1570 y el 1583 se construyó la iglesia parroquial de Sant Joan de
Valls y el 1566 se puso la primera piedra del Hospital de Sant Roc. Entre la
segunda mitad del s. XVI y la primera del s. XVII la comarca acogió grandes
cantidades de inmigrantes franceses.
Durante los siglos XVII y XVIII todos los pueblos de la comarca a menudo
tuvieron que alojar tropas de paso, sobretodo durante la guerra contra Francia,
los cuales provocaron una penuria económica difícil de sostener. También es
bastante significativa de esta época, la plaga de la langosta (1686-88), que
atacó duramente la comarca.
EL
SIGLO XIX .-
La guerra del Francés significó un nuevo estrago para
los pueblos del Alt Camp. El 25 de febrero de 1809 se libró la batalla más
sangrienta, la del Pont de Goi, en Valls. El año 1812 fue considerado "el
año del hambre" porque hubo un aumento considerable de muertos. Debido a
ello nacieron capitostes liberales o absolutistas, como Joan Rafi Sastres de
Vilabella, absolutista colgado de la horca el 1827. Al final de julio de 1822,
30 personas murieron en un combate en Vila-rodona. El 8 de octubre de 1833 se
creó en Valls un cuerpo de voluntarios para luchar contra los carlistas. Los
problemas obreros ya se vivían en Valls el año 1864. Durante la revolución de
Septiembre de 1868 se constituyeron juntas revolucionarias. Hubo movilizaciones
y fortificaciones de rigor durante la tercera carlinada, el encuentro más
fuerte tuvo lugar en Vilabella el 18 de mayo de 1874, donde los carlistas
derrotaron a los liberales. Las desamortizaciones de 1835-45, 1855-56 y 1859-86
fue un fenómeno destacable en la comarca, ya que fueron subastadas muchas
propiedades, la mayoría de compradores eran de la comarca y principalmente de
Valls.
Un fenómeno importante es el nacimiento del
cooperativismo en la comarca. En Valls se fundó el 1888 la Societat de
Treballadors del Camp; la cooperativa de Vila-rodona se fundó el 1895 y la de
Vallmoll el 1896.
EL
SIGLO XX .-
A partir del año 1906 proliferaron los sindicatos agrícolas en todos los
pueblos de la comarca, que en algunos llegaron a tener dos, el de los ricos y el
de los pobres, con la correspondiente lucha ideológica que ello representaba.
En las elecciones legislativas del noviembre de 1933, en el Alt Camp ganó ERC
(50,7%), y en las del febrero del 1936 ganó el Front d'Esquerres (59,7%). Los
hechos de octubre significó la prisión para bastantes republicanos. El golpe
de estado del 1936 implicó el ascenso de la CNT en Valls. En la mayoría de
pueblos hubo colectivizaciones agrarias.
En la posguerra tuvo lugar una serie de ejecuciones de
hombres de segunda fila y de vejaciones a republicanos. El municipio más
castigado por la represión y los fusilamientos fue el del Pla de Santa Maria.
El 1944 apareció en Valls "Juventud, Semanario Nacional
Sindicalista", el cual atacó despiadadamente a los perdedores de la
guerra, a pesar de los diferentes cambios de cabecera y a la catalanización que
tuvo, continuó atacando ferozmente cualquier intento democrático; a mediados
de los años 80, cambió el nombre por "La Crònica de l'Alt Camp" y
comenzó a democratizarse.
Las primeras elecciones municipales democráticas han
sido ganadas por los socialistas en Valls, mientras que en la mayoría de los
pueblos de la comarca la victoria ha sido para la coalición de CiU o para los
independientes, lo que ha ocasionado que el Consell Comarcal del Alt Camp
siempre ha estado presidido por un convergente.
