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Según Joan Amades, el origen de los "castells" (torres humanas) hay que encontrarlo en las primeras Fiestas Decenales de la Candela de la ciudad de Valls, en el año 1791.
Los castells se calculan por la altura en pisos y por el número de castellers que forman cada piso. El "tres de siete", por ejemplo, es el castell en que cada piso está formado por tres hombres y tiene siete de altura; el "cinco de ocho" es aquel en el cual cada piso se compone de cinco hombres y tiene una altura de ocho pisos. Se hacen castells con pilar en el medio; levantan a la vez un pilar y un castell que es bastado a su alrededor; cuando se deshace el castell queda el pilar erecto, que se sostiene mientras lo permita la resistencia de los castellers. Los castellers que forman la base del castell y que tocan en el suelo son calificados de baixos. Sólo ponen a contribución la fuerza, porque no necesitan ingenio. Los que suben encima de ellos son los dosos y constituyen la clave del castell, porque sostienen todo el equilibrio y todo el balanceo y casi el peso sin tocar el suelo ni contar con una base firme y inmóvil. Los que siguen son calificados de terços, quarts, cinquens, etcétera. Los pisos altos reducen el número de los que los forman. Hay casos en que el penúltimo se agacha y recibe el calificativo de cassola. El último piso lo forma un infante calificado de enxaneta, nombre arcaico del termino veleta. A veces imita éste aparejo, abriendo y cerrando los brazos para simular el movimiento de la veleta. La supervivencia de este nombre aplicado al infante que corona estas construcciones de carne humana parece revelar una antigüedad, que documentalmente no se confirma. Hay enxanetes de cinco años. El período de más esplendor de los castellers fue el comprendido entre el año 1850 y el 1870, y fue en la fiesta mayor de Tarragona donde se alzaron los castells más altos y valientes: el "cuatro de once" y el "pilar de siete".
Las torres que coronan algunas danzas, que, como hemos dicho, son comunes a diferentes pueblos, parecen incluir un origen mágico. Formaban parte de antiguas ceremonias agrarias y trataban de provocar el crecimiento de los vegetales, imitando la idea de la crecida y de la elevación, así como las carreras trataban de provocar el crecimiento rápido por una acción de aceleración. Bibliografía: Costumari Català de Joan Amades PÁGINAS WEBS DE LAS "COLLES CASTELLERAS"COLLA JOVES DELS XIQUETS DE VALLS | |||||||||
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BIBLIOGRAFÍA: Gran Enciclopèdia Catalana, Història de Catalunya, Gran Geografia Comarcal de Catalunya, Tarragona Poble a Poble, Salvat Català, Geografia Comarcal de Catalunya, Enciclopèdia Universal Catalana, Calendari de Festes, etc. ... También diversas publicaciones, trípticos, panfletos, etc. publicados por ayuntamientos, Consells Comarcals, Generalitat de Catalunya, diputació provincial y fuentes documentales de archivos particulares
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